Sobre las creencias y los leones

4 agosto, 2020 - VALENCIA

La aspiración básica es que te comprendan los que te leen, y la máxima crear un diálogo. Este paso supone para mí atreverme a compartir desde la curiosidad, desde la humildad, y sobre todo el deseo de aprender.

Y me propongo hacerlo manteniendo muy presente este principio: Lo que depende de mí y lo que no depende de mí.

De mí depende hacer entradas útiles, sugerentes, sencillas y sinceras. / Del lector dependen sus opiniones y valoraciones.

Nadie posee el control sobre las opiniones que otros tienen acerca de lo que hacemos, de nuestras cualidades y de nuestra valía.

¡Me propongo dejar de pensar que para tener una sana estima de mí mismo necesito la aprobación y el cariño de los demás. Solo puedo controlar mi bondad, mi intención, mi actitud y mi comportamiento!

Querido Lector/a vamos a dedicar muchas entradas a las creencias: una creencia es algo a lo que te aferras porque crees que es verdad.

Creencias, como explica Ortega y Gasset, no son lo mismo que las Ideas.

Con las creencias no hacemos nada, sino que simplemente estamos con ellas. En ellas vivimos, nos movemos, somos. No solemos tener conciencia expresa de ellas y no las pensamos, sino que actúan latentes.

Cuando creemos de verdad una cosa no tenemos la idea de esa cosa, sino simplemente contamos con ella.

Las ideas se tienen, son ocurrencias o pensamientos; hay, pues, ideas con que nos encontramos -por eso las llamo ocurrencias-, e ideas en que nos encontramos, que parecen estar ahí ya antes de que nos ocupemos en pensar…

Las creencias pueden ser heredadas o adquiridas, útiles o inútiles, positivas o limitantes; en todo caso son decisivas porque vemos las cosas tal como somos, y vemos lo que creemos.

Conforman la estructura de nuestro sistema operativo interno y están instaladas en nuestra mente automática o subconsciente, y por tanto, van a determinar nuestro comportamiento y resultados en todo aquello que intentamos crear y lograr en nuestra vida.

Sobre las creencias y como las sostiene nuestro ego, comparto el Cuento del León*:

Va un león por la selva y se encuentra a una boa constrictora, el león le pregunta: «¿Quién es el rey de la selva?», «Tú, por supuesto», responde la boa. El león muy feliz continúa hasta encontrarse con un gorila, y le pregunta: «¿Quién es el rey de la selva?», «Tú, por supuesto», responde el gorila. El león sigue su camino hasta el río y se encuentra a un elefante bañándose y le hace la misma pregunta. El elefante le rodea con la trompa, le pone la pata encima y le sumerge en el agua. Cuando el león no puede casi respirar lo lanza al otro lado del río y el león le dice al elefante: «¡No necesitas enfadarte si no sabes la respuesta!».

*De Minna Sütö durante el taller de Certificación en Global Leadership Profile, realizado en junio de 2019 en El Campello, Alacant.

 

Para acabar esta entrada te sugiero Lector/a estas preguntas, y aquí estaré para leer tus respuestas:

¿Qué creencias principales tengo sobre mí, sobre los demás y sobre el mundo?  ¿Son útiles para mí en estos momentos? ¿En qué puedo estar equivocado en mis creencias?

Serenidad, fortaleza interior y ¡preparados para lo que sea y lo que venga!

Joaquín Marí

Apúntate a la newsletter de Organización y Personas y no te pierdas nuestras noticias y cursos.

Empieza a escribir y pulsa Enter para buscar

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies